Centroamérica y el Caribe figuran como epicentros vulnerablesante ciberataques
- Mario Muñoz
- 15 may
- 2 min de lectura

En esta subregión, la cantidad de incidentes informáticos reportados por millón de habitantes supera a la de cualquier otro lugar del mundo, convirtiendo su espacio digital en un entorno de alto riesgo tanto para gobiernos como para empresas privadas.
El crecimiento de amenazas en América Latina y el Caribe destaca por su rapidez: la región experimenta un aumento anual del 25 % en incidentes cibernéticos, mientras que el promedio global se sitúa en 21 %.
El análisis del Banco Mundial subraya que la ola de ataques en los países emergentes responde a motivaciones que van más allá de lo financiero: la protesta y el espionaje político representan una proporción significativa de los incidentes, una diferencia notable respecto a los países de ingresos altos donde prima el lucro económico.
En materia de inversión, la brecha es abrumadora. El gasto per cápita en ciberseguridad en América Latina y el Caribe apenas llega a un dólar, cifra que comparten economías emergentes como México e India, según explicó Estefanía Vergara, economista del Banco Mundial.
Por el contrario, Estados Unidos y Canadá destinan alrededor de 30 dólares por habitante. Esto significa que el presupuesto norteamericano para proteger activos digitales es 16 veces mayor que el de toda la región latinoamericana y caribeña.
Durante el mismo encuentro, representantes de ANATEL y del Caribbean Digital Transformation Project destacaron otros desafíos de la región, como la lentitud normativa frente al avance de la digitalización y la falta de personal especializado, agravada por restricciones presupuestarias.
Entre sus recomendaciones, propusieron aprovechar infraestructuras administrativas ya existentes, coordinar la ciberseguridad en todos los sectores críticos y estandarizar las normativas sobre protección de datos y ciberdelincuencia.
El Banco Mundial apoya actualmente iniciativas en países como República Dominicana, Sergipe y Costa Rica, mediante préstamos dirigidos a reformas administrativas, fortalecimiento de la protección de datos y capacitación de funcionarios públicos.
El vínculo entre ciberseguridad y crecimiento económico quedó plasmado en un hallazgo clave del informe de Vergara: si un país en desarrollo consigue reducir la frecuencia de incidentes cibernéticos del cuartil superior al inferior, su PIB per cápita podría aumentar un 1,5 %.
El documento advierte que “los países de ingresos bajos y medios probablemente experimentarán pérdidas económicas significativas y crecientes debido a ciberataques, con impactos que se volverán más pronunciados a medida que los países profundicen su uso de internet y su integración digital”.
Para el Banco Mundial, la ciberseguridad dejó de ser una cuestión técnica acotada al área de tecnología y se consolidó como un pilar estratégico para el desarrollo sostenible y la consolidación de la economía digital a escala global.
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